¿Existe alguna diferencia entre productividad y concentración? ¿Se necesita concentración para ser productivo o es al revés?

¿Deberíamos dejar de pensar tanto en la productividad y empezar a pensar más en la concentración?

Si has llegado hasta aquí, probablemente ya domines todos los consejos de productividad “habituales” que te aconsejan pulir tu agenda diaria y organizarte, y ahora estás buscando una nueva perspectiva.

En este artículo, analizaremos la diferencia entre productividad y concentración y responderemos algunas de las preguntas más importantes sobre este tema.

¿Qué significa ser productivo?

La productividad es un término que utilizamos para describir la eficiencia, la producción o el resultado .

Aunque esta definición puede sonar un poco árida, todos sabemos que se necesita mucha creatividad e inspiración para ser realmente productivo.

Cuando la productividad nos proporciona sentimientos de recompensa y éxito, estimula la motivación intrínseca . La alegría misma de participar en una actividad fortalece nuestro impulso interior para participar en ella. Es como un vehículo autónomo.

Pero como todos sabemos, la productividad también puede verse impulsada por recompensas externas . Nos motiva ir a trabajar y nos sentimos obligados a llegar puntuales incluso cuando no tenemos ganas. El sueldo, las relaciones en el equipo y nuestro sentido de responsabilidad hacia los demás nos mantienen responsables.

Sin embargo, las investigaciones demuestran que las recompensas externas parecen ser mucho menos importantes para la productividad que la motivación interna. Si no valoramos personalmente lo que hacemos, las recompensas externas significan poco.

En resumen: la productividad es eficiencia, producción y rendimiento, impulsados ​​por la motivación interna para participar en una actividad.

¿Cómo encaja el enfoque en esta ecuación?

Veamos de qué se trata la cuestión de productividad versus concentración .

¿Qué es el enfoque?

En pocas palabras, la concentración significa seleccionar entre cosas importantes y no importantes en cualquier momento y eliminar las distracciones de nuestra capacidad de atención. No hay concentración sin decir "sí" a algunos estímulos y "no" a otros.

Cada vez que queremos ser productivos trabajando en una determinada tarea, debemos decir “no” a todo aquello que nos llama la atención y “sí” a las tareas significativas que tenemos por delante.

Proceso vs. Resultado

Concentrarse no es algo que se da por sentado; requiere tiempo y práctica. Dominar nuestra concentración en un entorno lleno de distracciones es una tarea exigente.

A menudo confundimos la concentración con su resultado final, la productividad, reflejada en el trabajo realizado y los logros alcanzados. La concentración se trata más bien de cambiar lamentalidad hacia el crecimiento personal (y profesional) .

Productividad vs. Enfoque / Logro vs. Flujo

Uno de los principales teóricos de la psicología positiva, Mihaly Csikszentmihalyi, explicó en su libro « Flujo » que la concentración es un estado de conexión profunda y duradera con un «objeto» de nuestra atención. El estado de flujo es una existencia placentera y motivadora fuera del espacio y el tiempo, que no se ve afectada por el aburrimiento ni la ansiedad habituales.

Alcanzar este estado es un largo proceso de práctica, fracasos y éxitos. Si bien no podemos contar ni medir el flujo y la concentración como medimos la productividad, sí podemos mejorarla.

Alejarse de la autotiranía del logro y centrarse en el enfoque es la forma en que realmente se comienza a lograr más.

Una vez que dejes de obsesionarte con el resultado final y comiences a disfrutar el proceso, todo encajará en su lugar.

Enfoque y confianza

La concentración nos hace sentirnos más conectados con la tarea en cuestión. A medida que entramos en un estado de fluidez y logramos un mayor éxito en la tarea, también ganamos confianza. En consecuencia, nos volvemos más relajados y creativos en nuestro trabajo, lo que aumenta nuestra productividad.

La conclusión del debate sobre productividad versus concentración es que la concentración es tanto el subproducto como el precursor de la productividad, pero no habrá productividad si no nos relajamos y disfrutamos el proceso de concentración y el estado de flujo de productividad una vez que llegamos allí.

Problemas de concentración: ¿Por qué nos distraemos?

Tener problemas de concentración es un problema común en el mundo conectado actual. Cuando ocurre, solemos achacarlo a diversos factores:

  • El trabajo que hacemos no es interesante;
  • El trabajo es demasiado complejo y difícil de completar;
  • Tenemos demasiadas cosas entre manos y no podemos centrarnos en una sola cosa, etc.

También utilizamos una gran variedad de estrategias para mejorar la planificación, la organización, la concentración, etc. Pero ¿podemos resolver nuestro problema con la concentración si solo abordamos o reconocemos los factores externos? ¿Y si nos centramos en nosotros mismos? Considere lo siguiente:

  • Ansiedad por el logro;
  • Malas relaciones en el lugar de trabajo;
  • Sentir que nuestros talentos, habilidades o esfuerzos no son reconocidos.

Estas y muchas otras podrían ser las razones internas por las que nos cuesta concentrarnos. La psicología nos enseña una y otra vez a buscar el significado dentro de nosotros mismos.

El concepto de fluidez de Csikszentmihalyi no depende de factores externos, sino que se trata de tomar la decisión de abordar el trabajo con interés, compromiso y responsabilidad. Ya sea en una cafetería, en la oficina o en casa, al entrar en un estado de fluidez, te olvidas del mundo exterior y la tarea más insignificante puede convertirse en la más significativa.

Tener confianza en nuestras decisiones y creer en lo que hacemos es fundamental para lograr la concentración. Si ya has decidido dedicar el lunes y el martes a trabajar en un proyecto, no interrumpas tu flujo de trabajo solo para responder correos electrónicos. No dejes que los miedos irracionales dominen tu capacidad de concentración y empieza a confiar en tu intuición .

Navegando los desafíos de la realidad moderna

enfoque versus productividad

Lo primero es lo primero: limpieza digital

Si bien la introspección y la confianza son aspectos importantes de la concentración, no debemos descuidar por completo nuestro entorno laboral. Y para muchos de nosotros, esto incluye nuestro entorno digital.

El entorno digital en el que trabajamos cobra más importancia que nunca. Si bien nuestra rutina matutina , vestirnos para ir a trabajar o preparar el espacio de oficina perfecto pueden mejorar enormemente nuestra productividad y concentración, ordenar nuestro entorno digital es igual de importante.

Un escritorio desordenado, correos electrónicos sin responder, notificaciones que saltan de varios canales... esto tiene que acabar. La tecnología debería estar a nuestro servicio, no al revés.

Productividad vs. Enfoque: Elija el Enfoque Primero

Deja de centrarte en la productividad y empieza a practicar la concentración . Centrarse en el rendimiento, la eficiencia y la productividad general puede hacernos sentir inseguros, ansiosos y competitivos. Dedicar tiempo de calidad al trabajo es lo importante, y los resultados serán una consecuencia natural de la concentración y el interés.

La Técnica del Tiempo de Concentración es una de las mejores maneras de practicar la concentración. En lugar de exigirte demasiado y esperar trabajar continuamente durante 5, 6 u 8 horas al día, intenta dividir tu tarea en periodos más cortos de 30 minutos, seguidos de descansos de 5 minutos. Cada vez que completes 5 de estas sesiones, te recompensarás con un descanso de media hora.

Acepte el concepto de crecimiento por encima del éxito instantáneo

¿Te frustra la idea de crecer y desarrollarte a lo largo de la vida? Es hora de cambiar de perspectiva.

El hecho de que no haya un atajo para convertirse en el "maestro de la concentración" en un abrir y cerrar de ojos puede sonar deprimente para algunos. Pero ese es el cambio que intentamos enfatizar: no se trata de ganar, sino del proceso y elcrecimiento personal .

Realice inversiones inteligentes

En lugar de buscar soluciones instantáneas para el problema central, investigue y haga inversiones inteligentes.

  • Comience a utilizar plataformas de gestión del trabajo que le ayuden a mantener la concentración en lugar de distraerle.
  • Mejore su confianza y autoestima cambiando su mentalidad a un estado de mayor positividad: comience a completar el Diario de cinco minutos y reemplace los pensamientos autodebilitantes con gratitud.
  • Empieza a planificar tus días y semanas con el Planificador de Productividad . Planifica con antelación, prioriza tus tareas, utiliza la Técnica del Tiempo de Concentración y reflexiona sobre tu experiencia.
  • Haga que la tecnología trabaje para usted, y no al revés: instale bloqueadores de sitios web, utilice la oficina en la nube (Google Docs, Open Office, etc.), adapte el color de su pantalla para agradar a la vista, etc.

Para poner punto final a nuestro dilema inicial entre productividad y concentración, citaremos a Dean Martin y Frank Sinatra: “No se puede tener uno sin el otro”.

Cuando estamos concentrados, generalmente somos productivos y, para ser productivos, necesitamos estar concentrados: es así de simple.

Prestar demasiada atención a la productividad, la eficiencia o el resultado también puede ser contraproducente de muchas maneras:

  • Puede hacernos sentir más ansiosos y menos productivos;
  • Mata la alegría del proceso de trabajo;
  • Cuando está impulsado únicamente por recompensas externas, es literalmente como quedarse sin combustible.

Por otro lado, centrarse en la concentración y el crecimiento puede ser un verdadero punto de inflexión. Disfruta del proceso y confía en tu criterio. El proceso es mucho más importante que el resultado final.

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