¿A veces sientes que caminas sonámbulo por la vida? ¿Como si ciertas actividades ocurrieran sin tu total implicación y presencia, dejándote confundido, perdido e insatisfecho?

A veces, nos sentimos tan abrumados por la sobrecarga de información y tecnología y por la cantidad de cosas que tenemos que completar, que tendemos a pasar al piloto automático para pasar el día, dejando algunas cosas desapercibidas.

¿Te preguntas si cerraste la puerta con llave mientras ya estabas en el coche, a 19 kilómetros de casa? ¿Quieres sentirte plenamente presente al pasar tiempo con tus amigos y familiares o al realizar algún trabajo importante? La plena presencia nos da más control sobre nuestras vidas y nos hace más eficientes en las actividades cotidianas, y esto es un hecho.

Si estás buscando formas de ser más consciente y estar más presente en la vida cotidiana, has llegado al lugar correcto.

Volverse más consciente en la vida cotidiana

Tal como lo vemos, la conciencia es un espectro que va desde el modo piloto automático hasta la conciencia total.

Cuando operamos en niveles inferiores de nuestra consciencia, tendemos a sentirnos aburridos, olvidadizos, distraídos, sin inspiración o perezosos. Este estado mental puede ser útil en ciertas situaciones, como al realizar tareas menores; sin embargo, incluso en esos casos, niveles óptimos de consciencia, o mejor dicho, de atención, podrían enriquecer nuestra experiencia y hacerla más significativa.

Por otro lado, cuando nos enfrentamos a una agenda llena, mantener un nivel más alto de conciencia es muy importante, y caer en un modo distraído puede ser perjudicial en muchos niveles.

La gente suele confundir la consciencia con el egocentrismo y la autocentración, cuando en realidad la plena consciencia significa prestar atención plena a quienes nos rodean y a nuestro entorno. Significa centrarse en lo que sucede en un momento dado, en lugar de distraerse pensando en lo que nos espera o en lo que ya hemos dejado atrás.

Pero ¿qué significa ser verdaderamente consciente en la vida cotidiana? ¿Cómo afrontar los desafíos de la vida humana sin juzgar? ¿Cómo mantener una actitud positiva cuando nos sentimos abrumados por la información, la preocupación, la ira, el resentimiento o la tristeza?

Compartiremos contigo algunas técnicas y ejercicios que cualquiera puede implementar en sus rutinas diarias para mejorar la conciencia y la percepción a nivel cotidiano.

Pero primero, repasemos brevemente los beneficios exactos de volverse más consciente en la vida cotidiana.

Los beneficios de ser más consciente en la vida cotidiana

¿Cuáles son los verdaderos beneficios de ser más consciente en la vida cotidiana? ¿Por qué te interesaría mejorar tu consciencia?

Tenemos que admitirlo: este es un tema más espiritual que científico y por eso es susceptible de interpretación subjetiva.

Definimos la consciencia como el logro del dominio de la propia mente . Esta definición breve, pero amplia, abarca varios aspectos del funcionamiento humano:

  • Comprender a las personas que te rodean y tu entorno físico;
  • Ser consciente y comprender sus procesos emocionales, mentales y físicos;
  • Tomar decisiones deliberadas, inteligentes y cuidadosas;
  • Mantener una mentalidad positiva independientemente de las circunstancias;
  • Mantener el enfoque y saber lo que es importante en cada momento;
  • Tener una idea racional y precisa de la realidad.

Todos estos representan los beneficios reales de ser más consciente, atento y centrado en la vida cotidiana. Hay varios pasos que puedes seguir para lograrlo.

1. Meditación

Cómo volverse más consciente

Aunque nadie sabe cómo los humanos adquirimos consciencia, sí sabemos que una de las mejores prácticas para elevarla es la meditación. ¿Por qué?

Hay muchos tipos de meditaciones: conscientes, agradecidas, espirituales, focalizadas, trascendentales... Aunque pueden ser muy diferentes en la práctica, todas tienen una cosa en común: requieren nuestra presencia total en el momento.

Nuestra mente produce constante agitación y parloteo. Cuanto más la alimentamos, más ruidosa se vuelve. Siempre buscamos cosas que hacer, que observar, de las que preocuparnos. Cuando vivimos así, preferimos la distracción a la presencia y tendemos a descuidar todo el mundo que existe en nuestro interior. La meditación es la manera de conectar con nuestro mundo interior, haciéndonos más conscientes, con mayor control, creativos y productivos.

Hoy en día practicamos mayoritariamente la meditación secular, pero esta práctica nos acompaña desde hace siglos. Diversas culturas y religiones han incorporado la meditación a sus rituales habituales desde tiempos inmemoriales.

La meditación puede abrir nuevos horizontes; puede ayudarnos a recordar viejos recuerdos, procesar emociones difíciles, obtener destellos de creatividad inspiradora y mejorar nuestro sueño.

Estudios científicos han revelado que la meditación ofrece beneficios tanto para la salud mental como física. Puede ayudar con el síndrome del intestino irritable, la psoriasis, la fibromialgia, el dolor crónico, la ansiedad, la depresión y el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Sin embargo, tenga en cuenta que, aunque útil, la meditación no debe considerarse un sustituto de la medicación adecuada cuando sea necesaria. Siempre consulte con su médico.

Dicho esto, en los siguientes párrafos compartiremos contigo algunas de nuestras meditaciones favoritas que puedes practicar fácilmente en casa. Elegimos aquellas que se centran en la consciencia de la vida cotidiana.

Meditación de atención plena

Este tipo de meditación es la práctica más popular en Occidente. Tiene su origen en las enseñanzas budistas y se centra en lo siguiente:

  • Prestar atención a su proceso de pensamiento;
  • No juzgar tus pensamientos;
  • No involucrarse en sus pensamientos;
  • Observar tus pensamientos y notar patrones.

La meditación de atención plena entrena nuestra concentración y consciencia. Nos ayuda a redescubrir nuestras sensaciones, sentimientos y pensamientos corporales. Es muy fácil practicarla solo y no necesitas la instrucción de un profesor. Sin embargo, existen excelentes meditaciones guiadas que puedes encontrar en línea.

Cómo practicar la meditación de atención plena

  1. Encuentra un lugar acogedor y tranquilo en tu casa;
  2. Elimina todas las distracciones, incluido tu teléfono;
  3. Acuéstese o siéntese en una posición cómoda;
  4. Inhala y exhala 10 veces y concéntrate en tu respiración;
  5. Aguanta la respiración contando hasta diez, intenta ignorar cualquier pensamiento que te asalte. Déjalos pasar.
  6. Exhala contando hasta 10;
  7. Repita este ciclo cinco veces;
  8. Concéntrate en tu cuerpo. Si sientes tensión en alguna parte del cuerpo, intenta relajarla.
  9. Si un pensamiento cruza por tu mente, déjalo ir y vuelve a concentrarte en la respiración.

Este es el esquema básico para practicar la meditación de atención plena, sin embargo, también puedes encontrar guías más detalladas en línea .

Meditación enfocada

Esta meditación puede apoyarse en cualquiera de tus cinco sentidos. Por ejemplo, puedes concentrarte en tu respiración, escuchar un sonido repetitivo como un gong, observar algo hipnótico y relajante como la llama de una vela, o contar algo como una rosa o las cuentas de un mala.

Aunque esta meditación puede parecer más sencilla que la meditación de atención plena, ya que hay algo concreto en lo que puedes concentrarte, en realidad es bastante difícil. Si eres principiante, es posible que no puedas mantener la concentración durante más de dos o tres minutos. Si decides practicar la meditación de concentración y notas que tu mente divaga, intenta reenfocarte cada vez comenzando de nuevo.

Cómo practicar la meditación de concentración

  1. Encuentra un lugar acogedor y tranquilo en tu hogar;
  2. Siéntese o acuéstese en una posición cómoda;
  3. Elige el objeto de tu atención: respiración, luz de una vela, cuentas;
  4. Intenta calmar todas tus voces internas;
  5. Dirige tu atención completamente al objetivo principal;
  6. Si fallas, mantén la calma y comienza de nuevo.

Si quieres saber más detalles sobre la meditación de concentración, consulta esta guía más extensa o prueba este video de meditación de concentración guiada de YouTube realizado por Mindful Movement.

Meditación de visualización

La meditación de visualización es una técnica excelente que ayuda a mejorar las emociones, los sentidos, la concentración y la presencia. Este método puede ayudarte a calmarte y a enfocar tu mente en cosas positivas.

La meditación de visualización consiste en imaginar una escena y luego añadir tantos elementos y detalles como sea posible para involucrar los cinco sentidos. Las imágenes deben ser relajantes y positivas . También pueden representar el éxito en algo importante o el logro de una meta específica. Esto te ayudará a aumentar tu concentración y motivación.

Cómo practicar la meditación de visualización
  1. Una vez más, busca un lugar cómodo y tranquilo en tu casa;
  2. Siéntese o acuéstese en una posición cómoda;
  3. Intenta relajar todas las partes de tu cuerpo;
  4. Visualiza un lugar que te haga sentir tranquilo y feliz. Puede ser un lugar que ya hayas visitado o un lugar al que te gustaría ir.
  5. Usa todos tus sentidos para enriquecer la imagen: ¿puedes oír u oler algo? ¿Tienes calor o frío? ¿Tus pies tocan algo y qué? ¿Hace sol o está oscuro, con niebla o hay tormenta?
  6. Imagínate en ese escenario, intenta calmarte y respira lentamente. Vive la imagen al máximo.
  7. Cada vez que inhales, intenta imaginar que la armonía entra en tu cuerpo y en tu mente, y con cada exhalación, imagina que el estrés y la negatividad salen de ellos;
  8. Abandone la meditación lentamente, cuando se sienta listo.

Si sientes que necesitas apoyo adicional para tu meditación de visualización, consulta estos guiones creativos . Podrían inspirarte a crear los tuyos propios.

Si deseas practicar la meditación de visualización que implica alcanzar tus objetivos, el procedimiento es ligeramente diferente.

  1. Imagina tu objetivo, sea cual sea: cambiar algo de tu carácter, conseguir un ascenso, aprender una nueva habilidad;
  2. Imagínate logrando esta meta: ¿quién te acompaña? ¿Cómo te sientes? ¿Dónde estás? Agrega todos los detalles que puedas imaginar y activa todos tus sentidos.
  3. Si surgen dudas, deséchalas. Tener un mantra motivador puede ayudar.
  4. Concéntrese en su mantra motivacional, respire profundamente y permanezca en el momento de lograr su objetivo tanto tiempo como pueda;
  5. Abandone la meditación lentamente cuando esté listo.

2. Pasa tiempo al aire libre

Cómo volverse más consciente

Los trabajos modernos a menudo mantienen a las personas pegadas a sus computadoras durante las horas laborales, pero también pasamos mucho tiempo en nuestros dispositivos digitales en nuestra vida privada.

Tomamos fotos con nuestros teléfonos móviles, navegamos por las redes sociales, escribimos mensajes y correos electrónicos, vemos series y películas, jugamos a videojuegos, leemos artículos en línea, buscamos recetas, etc.

Aunque la vida es mucho más sencilla cuando tienes todo en un solo lugar, todo el conocimiento de este mundo concentrado en un solo dispositivo con acceso a Internet, esto tiene ciertas desventajas:

  • Pasar demasiado tiempo sentado es muy perjudicial para la salud (por eso es recomendable utilizar un escritorio de pie);
  • Podemos perder nuestro enfoque y conciencia debido a la exposición a demasiada información en línea;
  • No recibimos suficiente aire fresco;
  • Podemos perder el contacto con nosotros mismos, con las personas que nos rodean y con la naturaleza.

Pasar tiempo al aire libre, en el parque local, en la playa o en el bosque, debería ser una actividad imprescindible para cualquiera que desee mantener la cordura, recuperar la consciencia y el contacto consigo mismo. Los paisajes naturales han demostrado ser muy útiles para combatir las preocupaciones y los pensamientos negativos, y para recuperar la concentración y la consciencia.

¿Cómo puede la naturaleza ayudarme a mejorar mi conciencia?

Puedes combinar diferentes técnicas para elevar la conciencia en la vida cotidiana y pasar tu tiempo en la naturaleza meditando, llevando un diario, practicando la observación de la gente o no haciendo nada (ver más abajo).

De una forma u otra, la naturaleza es fundamental en nuestras vidas. La vida moderna, con todos sus beneficios, nos está alejando de esta fuente de calma, inspiración, concentración y consciencia. Si sientes que esto te conecta, quizás deberías considerar pasar tiempo en la naturaleza a diario o semanalmente, y convertirlo en una prioridad casi tan importante como el trabajo.

Si eliges meditar en la naturaleza , puedes, por ejemplo, intentar relajar la mirada mirando un determinado paisaje, pero sin centrarte en nada en particular, abrazando plenamente el panorama.

También puedes ir un paso más allá y contemplar diversas propiedades de la naturaleza a través de preguntas filosóficas. Por ejemplo, si estás sentado junto a un río, puedes observarlo y luego apartar la mirada. Al volver la vista, ¿sigue siendo el mismo río? Si un árbol se cae en el bosque por el que caminas y no puedes verlo, ¿realmente se cayó? Sea cual sea tu pregunta, intenta reflexionar sobre ella lo más profundamente posible y desarrolla la respuesta.

Observar la naturaleza, preguntarse sobre sus diversas características y tratar de dar forma a su propia comprensión de la naturaleza puede ayudarle a comprender mejor sus sentimientos y pensamientos y a sentirse más conectado con el mundo que lo rodea.

3. Practica la observación de personas

Cómo volverse más consciente

¿Alguna vez sales al parque, miras por la ventana o te sientas solo en un café o restaurante y observas a la gente que te rodea?

Puede sonar un poco raro, lo sabemos, pero observar a la gente puede tener un efecto inspirador en nosotros. Pero ¿cómo despierta nuestra conciencia?

Al analizar a las personas que nos rodean, evitamos que nuestra mente se distraiga. Vivimos el momento, somos muy analíticos y sensibles a las diversas señales de la realidad. Empezamos a hacernos preguntas:

  • ¿Estas personas son locales o extranjeras?
  • ¿Cuál es la naturaleza de su relación (si hay más de una persona a la que estás observando)?
  • ¿Están felices, tristes, ansiosos, emocionados…?
  • ¿Qué están haciendo y por qué están aquí?
  • ¿Qué señales del lenguaje corporal pueden dar respuestas a estas preguntas?
  • ¿Qué puedo concluir sobre ellos en base a su ropa o apariencia?

Esta actividad puede ser muy inspiradora, ya que te impulsa a desarrollar teorías personales basadas en la información sutil que recibes del entorno en el que pasas el tiempo, la postura de otras personas, los movimientos, los accesorios, la proximidad entre sí, las expresiones faciales, etc.

Te hace más susceptible a tu realidad. De la misma manera que usas tu cuerpo para transmitir cierta información, puedes observar el lenguaje corporal de otras personas para comprenderlas psicológicamente.

En su libro sobre la observación de personas y su importancia para la percepción social, las autoras Kerri Johnson y Maggie Shiffar argumentan que el cuerpo es el estímulo más importante que define cómo nos percibimos a nosotros mismos y a los demás. Nos proporciona información sobre nuestros estados emocionales, nuestra actitud, la naturaleza de nuestra relación con otra persona y mucho más.

Tomar más conciencia de estas señales sutiles es una forma segura de alcanzar mayores niveles de conciencia cotidiana, especialmente en nuestras relaciones con otras personas.

¿Cómo practicar la observación de personas?

Mira por la ventana o sal a un espacio público. No tiene que estar muy lleno, pero debería haber otras personas. Un parque local, tu calle favorita o una cafetería son buenas opciones. También puedes practicar esto para matar el tiempo mientras esperas en la fila del banco, del médico o del supermercado. El lugar no es tan importante; lo importante es que puedas observar a otra persona y entrenar tu concentración.

Hay varios aspectos a analizar:

  • La identidad de la persona: si es una persona seria en los negocios o estudiante. ¿Es deportista, toca algún instrumento (pista: manos), está a la moda o le gusta el arte? ¿Tiene algún tatuaje que revele sus preferencias subculturales o que marque eventos importantes de su vida?
  • Puedes sacar conclusiones sobre la actitud de una persona analizando su postura. ¿Mantiene los hombros flexionados y la cabeza baja, como si intentara esconderse, o la ves sentada erguida, como si fuera valiente y no tuviera nada que ocultar?
  • Observar la expresión facial de alguien, combinada con su postura corporal, puede revelar mucho sobre cómo se siente . Revelamos fácilmente nuestras emociones mediante nuestras expresiones faciales y la forma en que nos sentamos o nos paramos. Si observa labios curvados hacia abajo y ojos entrecerrados, probablemente esté triste, mientras que el ceño fruncido y los movimientos nerviosos pueden indicar que está enojado o asustado.
  • También puedes observar los diversos rasgos de personalidad de una persona: por ejemplo, ¿qué tan afable (cooperativa) es? ¿Es amable y cálida con los demás o parece fría y reservada? Si parece comunicativa y siempre sonríe o intenta llamar la atención, es probable que sea extrovertida, mientras que quienes se sientan y se ocupan de sus asuntos en silencio, sin usar demasiadas palabras, probablemente sean introvertidas.

    Descubra más sobre la observación de personas en esta guía detallada creada por expertos de Psychology Today.

    4. Practica la gratitud

    Cómo volverse más consciente

    La práctica de la gratitud, a menudo descuidada pero tan sencilla, es una de las formas más eficientes y probablemente más hermosas de elevar la conciencia en la vida diaria.

    ¿Cuántas veces ocurre que alguien hace algo bueno por ti y no dedicas tiempo a apreciarlo de verdad, pasando por alto ese momento de alegría y amabilidad? Podrías decir un rápido "gracias", pero ¿lo dices en serio y cuánto tiempo pasa antes de que lo olvides por completo?

    Practicar la gratitud nos ofrece diversos beneficios , todos relacionados con una mayor consciencia. Nos ayuda a ser más resilientes al estrés y nos da una perspectiva positiva de la vida. Incluso cuando nos suceden cosas malas, las personas agradecidas suelen ver la luz al final del túnel. Practicar la gratitud nos ayuda a dormir mejor y puede mejorar nuestro bienestar físico. Además, es un excelente remedio contra la depresión, la ansiedad y otros problemas de salud mental.

    Pero ¿cómo exactamente puede la gratitud hacernos más conscientes en la vida cotidiana?

    ¿Recuerdas cómo hablamos del modo piloto automático?

    Cuando empiezas a practicar la gratitud, necesitas salir de ese estado cada vez que quieras manifestar esta emoción. Quienes practican la gratitud se vuelven cada vez más conscientes de los acontecimientos positivos que suceden en sus vidas, sin importar lo difícil que se ponga la vida.

    Se vuelven más alertas y sensibles a la positividad. Empiezan a ver las cosas con más racionalidad porque siempre buscan las dos caras de la moneda.

    A medida que progresan en su práctica de gratitud, se vuelven más presentes en el momento y más conscientes.

    ¿Cómo puedo practicar la gratitud?

    Hay varias formas de practicar la gratitud, desde implementarla en tu comunicación con otras personas hasta realizar ciertos ejercicios como la meditación de gratitud o llevar un diario de gratitud.

    Meditación agradecida

    Si eres principiante en la meditación de gratitud, deberías empezar con algo sencillo. El objetivo es elogiar ciertas cosas de tu vida o de tu entorno. Para empezar, puede ser algo como la calidez del sol en tu piel, la comodidad de tu cama o el sonido de la naturaleza cercana.

    1. Tome una posición cómoda en un lugar tranquilo y agradable (exterior o interior);
    2. Elige una cosa por la que estés agradecido y simplemente obsérvala;
    3. Permite que esa cosa penetre en tu experiencia;
    4. A medida que surja la gratitud, deja que llene tu mente y tu corazón de calidez;
    5. Ahora puedes llevar tu meditación al siguiente nivel: piensa en alguien que hayas conocido hoy y que te haya apoyado o haya sido agradable contigo;
    6. Piensa en cómo te has beneficiado de esa experiencia;
    7. Una vez más, permite que la gratitud entre en tu sistema y simplemente esté con ella;
    8. Puedes seguir mejorando tu meditación tanto como quieras;
    9. Cuando te sientas listo, sal de la meditación.

    Lleva un diario de gratitud - El diario de cinco minutos

    Independientemente de si decides practicar la meditación de gratitud, que es una excelente extensión de esta práctica, también puedes dedicar tu tiempo exclusivamente a llevar un diario de gratitud.

    No te llevará mucho tiempo de tu día, siempre podrás hacer un seguimiento de tu progreso y volver a leer tus entradas y, si eres constante con tu diario de agradecimiento, elevarás tu conciencia en poco tiempo.

    Hemos diseñado el Diario de Cinco Minutos para que te ocupe solo 5 minutos cada mañana y noche. Solo tienes que completar tres preguntas sobre lo que esperas con ilusión, lo que has aprendido hoy, qué haría que tu día fuera genial o cómo podrías haberlo mejorado aún más, dependiendo de si es hora de una sesión matutina o vespertina. También puedes modificar tus preguntas para que se adapten mejor a tus necesidades, como hizo Tim Ferris .

    Si prefieres lo digital, también tenemos la aplicación The Five Minute Journal disponible para Android e iOS.

    Expresar gratitud en la comunicación con los demás

    Además de estos ejercicios, también puedes intentar expresar tu gratitud a los demás con más frecuencia. Aunque estamos bastante convencidos de que esto te resultará natural al empezar a llevar un diario de gratitud o a practicar la meditación de agradecimiento.

    No se trata solo de decir “gracias” a extraños educados que te alegraron el día, también se trata de recordarles a las personas que amas por qué las aprecias y exactamente cuánto.

    5. Lleva un diario

    Cómo volverse más consciente

    ¿Llevas un diario? Si no ahora, ¿lo has hecho alguna vez?

    Si la respuesta a al menos una de estas dos preguntas es "sí", seguramente conoces los numerosos beneficios de llevar un diario . Llevar un diario puede ayudarnos a mantener la cordura en momentos de estrés, reflexionar sobre nuestras diversas experiencias, combatir problemas mentales, llevar un registro de eventos importantes, aliviar el estrés y mucho más.

    Quienes llevan un diario con dedicación podrían decir que su diario es su amigo, su mente externa, su oyente atento, su refugio interior de serena alegría, su compañero de vida. Llevar un diario es una excelente manera de conectar con el yo interior y, en consecuencia, de ser más conscientes en la vida cotidiana.

    Ahora, quizás te preguntes ¿cómo un pequeño cuaderno lleno de tus pensamientos puede elevar tu conciencia?

    Llevar un diario y volverse más consciente en la vida cotidiana

    Hay muchas maneras de escribir en tu diario, y cada una de ellas aborda nuestras distintas necesidades.

    • Listas con viñetas;
    • Mapas mentales;
    • Planificación;
    • Lluvia de ideas;
    • Redacción de ensayos;
    • Escritura de poemas;
    • Dibujo;
    • Realización de collage;
    • Escritura expresiva;
    • Escritura reflexiva;
    • Escritura descuidada, etc.

    La lista podría seguir y seguir. Tu diario es el lugar donde puedes compartir y reflexionar sobre cualquier cosa; es tu espacio seguro para pensamientos, ideas, reflexiones, planes y recuerdos.

    Poner tus pensamientos por escrito puede ayudarte a tener más claridad sobre ciertas situaciones de la vida. Además, describir eventos o conversaciones que hayas tenido puede ayudarte a comprender mejor tu proceso de pensamiento y la dinámica de tus relaciones con los demás y contigo mismo.

    Conocerse mejor a uno mismo conduce, en consecuencia, a un mayor control del comportamiento y a una mayor consciencia, necesarios en el camino hacia una mayor consciencia. Llevar un diario también puede ayudar a mejorar la memoria y servir como registro de eventos e ideas importantes en la vida.

    Descubra más sobre los diferentes tipos de diarios que puede mantener en nuestro blog.

    6. Activa tus sentidos

    Cómo volverse más consciente

    Ser más consciente en la vida cotidiana también puede significar activar todos tus sentidos al máximo. Al dejar que el piloto automático nos domine, nos olvidamos de observar, disfrutar y apreciar las increíbles fuentes de información sobre el mundo que nos rodea que podemos obtener a través de nuestros cinco sentidos.

    Activar nuestros sentidos puede estimular nuestro cuerpo y mente a alturas que nunca antes hubiéramos imaginado.

    Por ejemplo, ¿sabías que la ruta del olfato está anatómicamente cerca de la amígdala , nuestro procesador emocional? Por eso, percibir un olor familiar puede remontarnos rápida y fácilmente a la infancia o recordarnos un lugar o una persona.

    Comer más lentamente no sólo mejora la percepción del gusto, sino que también es mucho más saludable para la digestión.

    Usar tus sentidos de forma consciente puede ayudarte a sentirte más tranquilo, disfrutar del aquí y ahora y estar completamente presente en cada momento.

    Otro gran ejemplo de cómo activar los sentidos y centrarse en la realidad actual puede ayudar a ser más consciente son las técnicas terapéuticas de la terapia cognitivo-conductual . Cuando alguien experimenta ataques de pánico o ansiedad, esta terapia sugiere un método para activar los sentidos y centrarse en el presente:

    • Sentir la silla en la que estás sentado, su firmeza o suavidad;
    • Tomar conciencia de la ropa que llevas puesta y de cómo se siente en tu piel;
    • Observar un objeto en su entorno que sea constante y presente y concentrarse en él;
    • Escuchando un sonido que está sucediendo ahora mismo.

    ¿Cómo activo mis sentidos para mejorar mi conciencia?

    • Huele las flores cuando estés en la naturaleza. Intenta diferenciar el aroma de las diferentes flores y disfrútalo.
    • Tómate un tiempo para oler tu té o café de la mañana y apreciar ese momento;
    • Descansa la vista mirando el cielo, los árboles o un prado;
    • Escuche música, especialmente música ambiental, jazz o música clásica, e intente concentrarse realmente en los sonidos que está escuchando;
    • Escuche el canto de los pájaros cuando esté en la naturaleza;
    • Acaricia a un perro o un gato y presta atención a su suave pelaje;
    • Cocina y come con atención. Es decir, despacio y con concentración. Concéntrate en cada bocado y disfruta al máximo el sabor.
    • Toma un poco de pintura y aplícala sobre el lienzo. También puedes hacerlo con las manos y disfrutar del "desorden" creativo.

    Sea cual sea tu decisión, intenta enfatizar lo que experimentas con tus sentidos cada día. También puedes anotar tus sentimientos en un diario. Conectar y describir tus experiencias sin duda elevará tu consciencia.

    7. No hacer nada

    Cómo volverse más consciente

    La vida moderna nos enseña que debemos mantenernos ocupados todo el tiempo. Cuando no somos productivos, ocupamos nuestro tiempo viendo series, navegando en redes sociales, jugando videojuegos o enviando mensajes de texto.

    La vida moderna está tan saturada de estímulos que es como una adicción: cuando nos quedamos solos con nuestros pensamientos, solemos anhelar estímulos externos. ¿Cuántas veces te quedas esperando en la fila del supermercado sin mirar el móvil ni escuchar música? ¿Cuántas veces te quedas mirando al techo o al cielo, sin hojear un libro ni navegar por internet?

    Sin embargo, pasar tiempo a solas con tus pensamientos puede ser crucial para ser más consciente en la vida diaria. Puede tener cualidades meditativas, aunque no es necesario que medites. Simplemente intenta estar contigo mismo.

    Aunque probablemente no tengas recuerdos cercanos de ti mismo sin hacer (o mejor dicho, sin consumir ) absolutamente nada, quizá recuerdes esta sensación de la infancia y de aquellos años menos distraídos, antes de la era de los teléfonos, las computadoras y otros dispositivos digitales brillantes que nos mantienen despiertos hasta altas horas de la noche. Intenta sentarte a la mesa (durante tu descanso en el trabajo o en casa, después de comer) o tumbarte en la cama y contemplar, imaginar, pensar, soñar despierto. Así, tu cerebro se recarga y se prepara para un estado de ser más consciente.

    Cómo no hacer nada

    ¿Por qué no tenemos que hacer nada? Bueno, para una generación que procesa miles de millones y billones de datos a diario, tomarse un tiempo para no hacer nada podría ser necesario. Así es como puedes empezar :

    1. Relájese en una posición cómoda y deje que su mente divague.
    2. Después de unos minutos, es posible que sientas el reflejo de agarrar tu teléfono: procesa esto y toma la decisión consciente de no hacerlo.
    3. A continuación, podrías sentirte ansioso o incluso raro. No pasa nada, es solo consecuencia de ansiar estímulos externos. Procesa esto también e intenta estar contigo mismo.
    4. Dedica al menos entre 15 minutos y media hora a las primeras tomas. Quizás tengas éxito desde el principio y puedas incorporar el "no hacer nada" a tu rutina diaria. Si no, sigue intentándolo. Si lo lograbas de niño, podrás hacerlo ahora.

      Después de practicar un poco, empezarás a notar cómo surgen ideas creativas, percepciones y recuerdos, o simplemente te sentirás más relajado. Disfruta de esa sensación.

      8. Cuida tu salud

      Cómo volverse más consciente

      Al elegir ser más consciente de su salud, también elige ser más consciente de todas las formas en que su comportamiento impacta su salud.

      Intenta analizar tus rutinas y acciones diarias. ¿Cómo impactan tu bienestar físico, mental, social y emocional?

      ¿Es la forma en que pasas las mañanas beneficiosa para tu salud o no? ¿Cómo influye la comida que consumes en cómo te sientes cada día? ¿Puedes identificar las áreas problemáticas de tu comportamiento y reflexionar sobre lo siguiente?

      • ¿Hay algo que puedas hacer diferente esta semana o hoy para estar más saludable? Empieza poco a poco: cambia tu rutina de desayuno, sal a caminar después de comer, bebe menos alcohol. Luego, puedes ir mejorando poco a poco implementando una rutina matutina productiva o haciendo una secuencia corta de ejercicios cada día. Haz que la atención plena sea tu pasión. En tu escritorio , mientras preparas tus comidas y comes, mientras escuchas música, mientras pasas tiempo con tus amigos o familiares. Toma la decisión consciente de estar plenamente presente en cada uno de estos momentos y trata de mantenerlo.
      • Conecta con tu cuerpo, comprende sus necesidades: cuándo está cansado, cuándo tiene hambre o cuándo necesita actividad. Analiza cómo reacciona tu cuerpo a diferentes pensamientos, emociones o eventos de tu entorno.

      9. Practica el pensamiento consciente

      Cómo volverse más consciente

      Ser más consciente a nivel diario también significa desafiar tus prácticas de pensamiento habituales, especialmente aquellas que están profundamente arraigadas en tu mente, las creencias que das por sentadas.

      La mayoría de nosotros pasamos la vida sin darnos cuenta de lo privilegiados, afortunados o injustos que somos en ciertas situaciones. Rara vez somos plenamente conscientes de las diversas "creencias fundamentales" y suposiciones que forjan actitudes y valores.

      Identificar, repensar y cuestionar estas creencias es un camino hacia el cambio de patrones cognitivos y conductuales potencialmente tóxicos.

      Hasta ahora, la psicología social nos ha enseñado diversas lecciones sobre prejuicios, estereotipos, mecanismos de defensa y sesgos a los que sucumbimos sin ser conscientes. Si no repensamos nuestras acciones y creencias y simplemente creemos que siempre tenemos la razón, caeremos en un vacío narcisista muy tóxico y difícil de superar.

      Cómo practicar el pensamiento consciente

      Algunos de los consejos que ya hemos compartido en esta guía detallada son herramientas que nos ayudan a practicar el pensamiento consciente: llevar un diario, practicar la gratitud, meditar.

      Sin embargo, puedes ir un paso más allá y realizar algunas de las siguientes actividades:

      1. Lee libros. Comprender los personajes, las historias, las motivaciones y las relaciones puede ayudarte a pensar de forma más consciente.
      2. Infórmate sobre sesgos , prejuicios, discriminación o estereotipos . No son solo conceptos científicos que no te conciernen. Son nuestra realidad. Aprende a reconocerlos en tu entorno y, aún más importante, en tu comportamiento, así como a cambiarlos y reaccionar ante ellos.
      3. Intenta mirar a las personas que te rodean desde una perspectiva más consciente y neutral. Intenta mantenerte imparcial y neutral en los conflictos y observa en lugar de involucrarte.
      4. Aprende cosas nuevas cada día, ya sea una nueva habilidad profesional, un idioma o un nuevo baile. Decídete a aprender de por vida, abre tu mente y reserva tiempo para ello.
      5. Practica la escucha activa con tus interlocutores, ya sean amigos, familiares, la comunidad o compañeros de trabajo. Permite que terminen sus frases, muestra interés en lo que están diciendo, pídeles que te cuenten más sobre el tema o resume lo que acaban de decir para confirmar si lo has entendido bien.

          Palabra final

          Como probablemente ya te habrás dado cuenta, hay muchísimas cosas que puedes hacer para ser más consciente en tu vida diaria. Desde meditar y disfrutar de la naturaleza hasta escribir un diario y cuidar tu salud.

          Concientizar no se trata solo de cuidarte, sino también de enfocarte en tu entorno: las personas que te rodean, la naturaleza, los sonidos, los olores y tus pensamientos. Si quieres estar más presente en tu vida, necesitas realmente desearlo y tomar la decisión consciente de dar un paso adelante y lograr un cambio significativo en tu vida.

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